El árbol de mi vida
Fue en un día cualquiera con el sol ampliamente dibujado en el cielo. Las nubes parecían rabiscos alargados y transparentes sobre una pintura; y la temperatura era amena, mas la brisa traía una sensación térmica muy elevada.
Para aliviar un poco mi ser me compré una bebida carbonatada helada y me dirigí a un banco en aquel parque. Era un banco hecho de madera, algo rústico pero bastante cómodo al contacto. Y al frente mío, a unos ventitantos metros había un gran arbol de "quaresmeira".
El di un gran sorbo a la bebida y comenzé a dilucidar sobre la vida. Pensé "Aquel árbol podría ser la representación de las miles de posibilidades en mi vida. La base de tronco podría representar ni nacimiento. Subiendo un poco, podría ser mi educación en mis primeros 5 años hasta encontrarme ante las ramificaciones, las cuales serían las primeras decisiones tomadas por mi persona.
Según cada decisión tomada, mi sendero tomaría una ramificación. Decisiones después, iría por otras ramificaciones, y así sucesivamente hasta llegar a las hojas.
Mi vida en aquel árbol sería una hoja. Si hubiera tomado otras decisiones, mi vida ahora estaría dado por otra hoja cualquier".
Comenzé a mirar la hoja que estaba más cerca, era plena y muy tranquila. Miré a esa otra hoja que estaba en lo más alto y ella también era risueña y glamorosa. Ví también una de hojas que estaba más cerca al suelo y resultó ser calmada.
Comenzé a calcular la distancia de la hoja en la quee estaba hacía las demás; y medité en las decisiones que hicé para llegar a donde estoy. También medité en las decicioness que no tomé y que me alejaron bruscamente de las demás hojas. Y a mí se vinó una avalancha de remordimientos...
–Nosotros no somos así –dijo una de las voces en mi cabeza –. Nosotros no pensamos... ni tendemos a analizar el porque de las cosas.
–Podríamos haber sido aquella hoja –meditó otra voz mientras señalaba a la hoja más alta de aquel árbol.
Yo aún mantenía silencio sin entender la interrupción de esas voces. Pensé "Quizás esta vida estaba mal y querían que me diera cuenta de ello...".
Volví a dar un sorbo a esa bebida y por un momento casí cometí el error más grande que una persona pudiese realizar pero milagrosamente fui interrumpido.
–No crees que es tan bello la perfeción de aquel árbol –musitó un pequeño niño.
No entendía lo que estaba sucediendo. Ni siquiera lo había visto acercarse y ahí, él estaba sentado a mi lado todo tranquilo. El brillo en sus ojos reflejaba una inocencia absoluta.
–¿Qué es la perfección y qué es la belleza? –pregunté instintivamente. Mas dentro de mí, un pensamiento era dibujado. Pensé "¿Quién eres?".
–Otra vez con esas preguntas. Aquella es perfecta y es bella; aquella otra, también es perfecta... -Apuntando luego a todo en aquel árbol –. Todas las hojas en aquel árbol son bellas y perfectas.
No sabía que más decir así que solo asentí. Realmente todo en aquel árbol daba la sensación de ser bello y perfecto.
–Pero podría ser aquella hoja... –dije -... o podría ser aquella otra en lo más alto del árbol...
–Tú eres todas las hojas y a la vez, solo eres una hoja –sonrió –. De las 144 cuatrillones de hojas, solo
12 millones consiguieron ver ese arbol. Y de todos esas, solo 144 hojas consiguieron verme. Y al final, solo 12 hojas entendieron mi mensaje -Sonrió -. Siéntete alegre... De todas esa hojas tú eres mi favorita...
Comentarios