¡Sonrie lo más que puedas! A veces una sonrisa puede salvarle la vida a alguién
No recuerdo bien los sucesos en aquella tarde hace unos 12 años. Pero mi mente estaba cargaba de malos pensamientos. Posiblemente aquella tarde haya tenido un episodio de depresión ya que en aquellas épocas eso era muy común en mí. Había caminado como unas 5 horas perdido en aquella cuidad inmensa y no había experimentado cansancio alguno. Pero eso sí, siendo consciente del dolor en mis plantas de los pies, juraría que ya tenía algunas ampollas haciendo de mi caminata un viacrucis. Aquella tarde estaba de gris todo el cielo. No había manera de distinguir un color que no fuera gris en aquella boveda celestial. La temperatura era amena y amiga para caminar el tiempo que fuera necesario sin siquiera sudar. Y ahí estaba yo con mis pensamientos haciendo de mi caminata una puesta de vida y muerte. Que si algún dios hubiese apostado a que yo hiciese alguna estupiedez probablemte habría salido vencedor en los pŕoximos días. Pero alguién en esta inmensa cuidad, sin hacer mucho, me sa...