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Mostrando las entradas de agosto, 2024

No esperaba nada de nadie y mucho menos de un árbol...

Ayer caminaba en un sendero todo bello. Caminaba pensando en la vida, obviamente no en mi vida ya que mi vida es toda aburrida; pensaba en la vida del como ella misma es... Pensaba en «¿Qué es la vida?», y yo todo arrogante creyendo que hallaría un respuesta bien fundamentaba, sabiendo también que muchos buscaron, mas ninguno encontró razón alguna del ser de esta pregunta.  «¿Qué es la vida?, ¿Será que vida tiene que ser tan paroxística?» pensé. «¡Maldito Dios o dioses por este regalo que me hicieron, me dieron vida como humano para saber lo qué es la agonía del pensamiento! ¡Me regalaron el fuego de prometeo para iniciar una búsqueda de mi libre albedrío, sabiendo que nunca seré del todo libre! ¡Me dieron la retórica para entender la paradoja del amo y del esclavo y yo, estoy aquí, queriendo ser el ser más libre del universeo, queriendo ser el esclavo!» Mientras caminaba intentaba entender las blasfemias del mundo. Que todos buscan la añorada felicidad y pocos en este mundo, por n...

Quería escribir algo florido para calmar mi alma...

 Hoy desperté con la idea de escribir un poema.  Quizás, uno; sobre un amor no correspondido,  o tal vez, sobre la despedida de dos amantes.  Él viviendo en tierra y quizás ella, en el mar... Ella es la vida, es la sal en las aguas del mar.  La espuma blanca que queda en la beira-mar.  Él es la arena de la playa que desea descansar,  mas cuando hay luna bella, no se deja olvidar... Ella es mar y en sus aguas, él quiere navegar; y él es tierra que, del mundo, quiere escapar... mas, de vez en cuando, ella lo besa sin más... dejando espuma en sus mejillas de playa-mar... Hoy desperté con la idea de escribir un poema  para librarme del tedio de la vida y su pesar... Y hoy, versando de él y de ella, lo conseguí;  mañana... mañana no sé lo qué vaya a ocurrir... Este no es un poema. Solo es un escrito para vomitar algunas palabras y sentimientos que quieren salir... Y como siempre; tengo las ganas de escribir, mas se me niega la idea...  Qué po...

¡Dios, quiero más tiempo!

 La vida es triste; es un vaivén de emociones alegres y otras, tristes; Que quiero mas tiempo, es mi suplica, mas quién soy yo para qué, en las esferas celestiales y superiores, oígan mi ruego.  Que quiero, no ser eterno, más quiero el suficiente tiempo para leer suficientes libros. Quiero tiempo para experimentar cada sensación posible por mi humanidad. Que quiero que hagan añicos mi templanza, que quiero que destrozen mi cara para saber si aún así, puedo seguir sonriéndole a este mundo maldito. A este mundo que está lleno de perfecciones (incongruencias para mí, ya que soy un ser imperfecto).  Que quiero seguir de pie ante este mundo, un mundo en él que nunca tuve la intención de vivir.  De pequeño regenaba de mi suerte; que no quise nacer aquí, que quería seguir ahí latente en aquel estado de inconsciencia absoluta, del cual yo fui arrebatado. Ahora no tengo de qué quejarme, ya que por fin entendí la dificultad de vivir; el precio es seguir respirando, precio que ...

Esclavo del querer

"¿Qué es lo que quiero de la vida?" pensé, y mi mente se llenó de un vacío aterrador. Mi mente gritó "¡Que no quiero nada!", pues así será. "Querer es un camino sin retorno. ¡Que quiero hoy eso!, !Mañana querremos aquello otro!, y asi sucesivamente, vamos a querer, día con día, en un ciclo finito hasta el morir".   Querer podría definirse como una enfermedad. "Yo quiero eso" es afirmar que nos falta algo en nuestro ser, reafirmando que somos seres no perfectos, seres imcompletos anhelando la complenitud de nuestra alma.  Nos falta algo y no sabemos lo que es; mas está ahí, como una herida que no puede cicatrizar; una herida que nos persigue desde el nacimiento y nos perseguirá hasta la muerte.  Quiero estoy hoy y lo consigo (hoy); por lo que hoy me aburriré de lo que conseguí; y mañana, queré otra cosa; bueno, quizás lo tengas o no, ahí está una vez más la desesperación de querer.  Me gustaría decir que estoy libre de ello. Que corté mis alas hac...

Día nublado

El cielo, aquel día, estaba gris adornado completamente de nebulosas que, de vez en cuando, nos regalaban una pocas de sus lágrimas... Recordé con nostalgia aquellos días de antaño, cuando solía salir a caminar por aquel Sao Paulo gris . En aquellos días solo tenía como esperanza añorar que el ambiente se llenara de una garúa majestuosa para poder salir a caminar. «¿Hace cuánto tiempo que dejé de caminar bajo las garúas?» me pregunté. Mi ser se llenó de una nostalgía tranquila y no amenazadora, me llené de una paz suave. «Dios recuerdas los años antaños que te pedía relámpagos que inflinguieran sobre mí, su descarga; solo para saber si debía seguir viviendo...». Una brisa en aquel instante me despeinó y me trajo de vuelta a la realidad. «Supongo que no es mi hora, así que tengo que seguir respirando».  No tenía nada que hacer en aquel instante. El cielo estaba gris y algunas lágrimas, hijas de las nubes, aterrizaban kamikazemente sobre mi rostro. Y estaba al frente de varios árbole...