La hija de la diosa de la Aurora - reynaldocv

La hija de la diosa de la Aurora me regala su mirada
y yo, queriendo saber del porqué de ella, ser callada. 

Que sus ojos emanan una ternura que es infinita; 
haz de luz que, en este mundo, nunca se divisa. 

Su sonrisa es cálida; y me llena de mil y un amores, 
de mil lunas, de mil estrellas; en una noche sin flores.  

Su cabello azabache es tan oscuro como la luna nueva; 
su cuerpo delgado, es de un mármol que no se quiebra.

Sus curvas semi-suaves y su caminar, es de niña buena. 
Siento celos de la suave brisa que besa su piel desnuda. 

Es la hija de la diosa de la Aurora, flor que aflora; 
¡Por favor, déjenme contemplar su figura por ahora!





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