Carta a quién me bloqueó.
No entiendo la razón del porqué me bloqueaste...
La verdad sí la entiendo y me duele que hayas llegado a tomar está decisión, ya que me privas de tu ser, de seguir hablá ndote, de seguir contándote de mis desventuras; mas también me causa algo de fascinación y admiración por quién tú te estás convirtiendo.
Al final, te diste cuenta del daño que te provoco y concluíste que era mejor alejarte (admiro lo valiente que eres).
No me gusta hablar de mí ya que entendí que uno en el dolor solo sabe verse así mismo como una víctima, y no he de negar que me duele y me arde... Me saca de mi zona de conforto. Así que pensaré en ti y créeme que fue lo mejor que hiciste.
Solo queda pedirte perdón. "Lo siento... hoy entendí que era yo quién te causaba tanto daño y dolor. Que era yo quién te robaba algo de tu felicidad, por no decir toda".
Nunca me vi como un villano y tampoco me vi como la víctima en mi mundo, y solo me queda aceptar que fui yo quién te convirtió en algo que tú no querías...
Me gustaría gritar y ir a donde estás, y encadenarte a mi ser para que nunca te alejes y así, poder seguir teniendo nuestras conversaciones. Volver a esa pizzería y compartir miles de pizzas más. Regresar a tener esas caminatas e ir luego a por un helado. Quisiera que me vieras a los ojos como un amigo... una amigo que lo siente por no poder haber correspondido todo lo que le has dado.
Donde antes siempre hubo dos aves libres,
símbolo de nuestra fluída comunicación,
hoy solo queda una... volando en soledad.
dice que mi voz no te ha de llegar jamás...
Gracias por haber estado para mí y discúlpame por no haber estado para ti. Que me enseñaste mil cosas, cosas que quiero y cosas que no quiero. Que hiciste de mí alguién más calmado.
Y duele que me hayas quitado a mi mejor amiga (mentiras). Tú no hiciste nada, siempre te portaste bien... Pero duele... duele que yo no supieses apreciarte y darte la valía que merecías. Duele que yo mismo haya apartado a mi mejor amiga.
Espero que algún día, tú y yo, volvamos a encontrarnos y quién sabe, salir a caminar sin que importe el mañana... volver a comer una pizza (de preferencia que no sea una hawaiana)... volver a ir por un helado (de preferencia que sea de fresa). Espero que tú y yo, algún día, volvamos a hablar de las trivialidades del mundo.
No cambies... tú ya eres idónea.
Gracias por todo...
Pdt: Solo pasó un día y ya te extraño...
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